UGT quiere mostrar su descontento y rechazo  a la decisión adoptada por la Consejería de Educación sobre la modificación del calendario escolar. No estamos en absoluto de acuerdo con este cambio en el calendario, que ya ha sido publicado en el BOC, y su modificación coincide en pleno período vacional y a un mes del inicio del curso escolar, con lo que esto supone.
Entendemos que, ante la denuncia presentada por FAPA y CONCAPA, la resolución del problema por parte de la Consejería se atiene a la legalidad, pero consideramos que, puesto que la medida parte de la Administración, debe ser la propia Administración, a través de inspección educativa, quien coordine la eficacia de la propuesta que ha aprobado y de ninguna manera puede recaer la responsabilidad de transformar días no lectivos en lectivos en los Equipos Directivos de los centros. A falta de que nos manden las instrucciones sobre su forma de aplicación, consideramos que esta modificación traerá situaciones tan anómalas como que podremos tener hasta 102 calendarios escolares distintos en la Comunidad, tantos como localidades. Los problemas que planteará tal medida afectarán especialmente a los docentes que itineran y también de forma directa a las familias, que se encontrarán circunstancias como que sus hijos, si estudian en diferentes centros, tendrán distinto calendario, si están en centros  de distintos municipios y también, en el caso de que centros de un mismo municipio acordasen distintos calendarios, el problema se extenderá, además, a las rutas de transporte escolar.
¿Favorecen estas medidas la conciliación? Desde UGT aseguramos que todo lo contrario y por eso pedimos ya en la mesa general de Función Pública coordinación entre las Consejerías responsables de los distintos calendarios, escolar y laboral, con el fin de que se favorezca de forma real y eficaz dicha conciliación.
Finalmente, exigimos que finalice el debate público sobre este asunto, que solo sirve para perjudicar la imagen de los docentes y desvía la atención de problemas de mayor calado, como, entre otros, verdaderas medidas de atención a la diversidad que son las que garantizan una educación pública de calidad e igualdad.