La Junta de Personal Docente acusa a la Consejería de «romper el consenso» sobre el número de aulas y las plantillas.

                                RUEDA DE PRENSA DE LA JUNTA DE PERSONAL DOCENTE 21 MARZO 2018

La Junta de Personal Docente de Cantabria, órgano que representa al profesorado no universitario de la enseñanza pública de esta región, y que está integrado por los sindicatos STEC, ANPE, CC.OO. y UGT, quiere manifestar a través de esta rueda de prensa su estupor por la manera como se ha gestionado este año la negociación del arreglo escolar y las plantillas, así como su rechazo unánime a las decisiones que el lunes 19 de marzo impuso la Consejería en la Mesa Sectorial de Educación.

 

En efecto, esta Junta quiere poner de manifiesto que las negociaciones del llamado “arreglo escolar” (supresión y creación de grupos de alumnos en los centros públicos) son quizás las de mayor trascendencia que tienen lugar a lo largo del año, en la medida que implican la planificación de toda la red pública para el próximo curso. Este asunto, que por su complejidad y trascendencia ha supuesto siempre una larga y detallada negociación y que en ocasiones ha ocupado hasta dos meses de propuestas, contrapropuestas, revisiones, etc., se ha despachado de forma inopinada con una sola mesa técnica (el pasado 15 de marzo) y definitivamente en la Mesa Sectorial del lunes 19. A esta Junta le parece impresentable la actitud de la Consejería que ha roto el consenso y la costumbre que siempre había presidido esta negociación, a la que siempre se le había dado la relevancia y el tiempo  que merece. Durante años se atendieron buena parte de las demandas sindicales, se desarrollaron todas las sesiones negociadoras que fueron necesarias y, en muchas ocasiones, se culminó con un acuerdo.  Esta dinámica, que se rompió durante la anterior legislatura y que se había vuelto a recuperar durante ésta, ahora se ha vuelto a romper por culpa de la Consejería: tenía desde hace tiempo hechos los estudios técnicos previos, retrasó injustificadamente su entrega, empezó tarde la negociación a pesar de que se les venía urgiendo a hacerlo desde hace un mes, y, definitivamente, ha zanjado el asunto con una sola reunión negociadora.

 

Esta Junta de Personal tiene que manifestar su más profunda preocupación  por lo que ha ocurrido ya que, de no retomarse este asunto, estamos ante un punto de inflexión de difícil retorno, ya que si los métodos, el clima negociador y la intransigencia va a ser la tónica exhibida durante la Mesa Sectorial del pasado lunes, vamos a tener muchas dificultades para pactar nada en adelante.

 

Y entrando ya en el contenido del arreglo que ha aprobado la Consejería queremos manifestar que solamente se han atendido cuatro de las veintidós peticiones que de manera concreta se realizaron desde la parte sindical y, lo más importante, no se ha abordado el problema de fondo que nos preocupa: la pérdida de alumnado en Educación Infantil y en los cursos más bajos de Primaria como consecuencia del descenso demográfico que experimenta la región. Por ejemplo, en E. Infantil, el conjunto del sistema (tanto pública como privada concertada) ha perdido un 14% de alumnado en solo cuatro años. Ante esta situación la Junta de Personal  planteaba iniciar “por abajo” un descenso de ratios para, con los mismos o similares efectivos docentes mantener la misma estructura de los centros, es decir, que un colegio no vaya perdiendo toda una línea de escolarización por el descenso de la matrícula. En su lugar, la Consejería opta por seguir con las mismas ratios que hasta ahora (la consecuencia será que en septiembre saltarán muchas unidades por encima de 25), lo que a medio plazo implicará la reducción del tamaño de muchos centros y la supresión de puestos de trabajo; concretamente en el curso 2018/19 serán 30 maestros y maestras menos los que habrá en los colegios públicos.

 

En este sentido, la Junta de Personal Docente  tiene que criticar el hecho de que el arreglo escolar de este año sea simplemente una aplicación mecánica de los números de matrícula que se prevén para el curso próximo. No se tiene en cuenta la especificidad de los centros, el tipo de alumnado que escolarizan muchos centros de la red pública, y, como venimos diciendo, no tiene presente la situación demográfica con sus consecuencias a corto y medio plazo. En definitiva, el arreglo escolar denota que detrás de él no hay ningún proyecto de cambio, ni ninguna intención de mejorar el sistema, ni ninguna planificación a medio plazo. El consejero no plantea nada novedoso y parece prisionero del criterio técnico de servicios como el de Inspección.

 

Esta Junta de Personal tiene que manifestar también su rechazo al hecho de que la Consejería  muestre criterios mucho más flexibles con los centros de la red privada concertada que con los de la red pública. Para este órgano sindical no es de recibo que con el mismo o inferior número de alumnos se mantengan unidades concertadas, cuando en la red pública se suprimen unidades. Entendemos que siendo centros sostenidos con fondos públicos, pero de titularidad privada, no pueden tener un tratamiento más beneficioso que los centros de titularidad pública.

Te dejamos enlace a la noticia: El Diario Montañés.

2018-04-04T09:31:47+00:00 jueves, marzo 22, 2018|